Un boulevard Madero verde

Cambios al Boulevard Francisco I. Madero

Durante 2014 y principios de 2015 se ha venido especulando sobre posibles cambios al Boulevard Francisco I. Madero, en la ciudad de Monclova, Coah. Es una de las principales arterias que conectan Frontera con Monclova y viceversa, además de ser un punto estratégico para la circulación de los cuerpos de rescate que se desplazan hacia distintos sectores de la ciudad para atender emergencias.

Durante los meses anteriores, ingenieros de la U.A.N.L. realizaron un estudio de impacto vial con una proyección de 20 años sobre el Blvd. Madero. Recuerdo haber visto mangueras contadoras de vehículos instaladas en distintos puntos del boulevard. Desconozco los resultados del estudio, pero todo parece indicar que en algún momento será necesario construir algún paso a desnivel o solución similar que permita agilizar el tráfico en esta zona.

No creo que sea necesario hacer un cambio de sentido en el Blvd. Madero, a menos que antes se realice una consulta ciudadana, cosa que posiblemente nunca ocurra.

En un comunicado reciente, el Ayuntamiento de Monclova 2014-2017 informó que se realizará una inversión de 67 millones de pesos en el Blvd. Madero para mejorar esta vialidad. El proyecto contempla un paso a desnivel en el cruce de los bulevares Pape y Madero, además de una ciclovía.

¿Es necesaria una ciclovía?

Sí. A mi parecer, sí es necesaria.

Como ciclista urbano de esta ciudad, me ha tocado percatarme de la cantidad de personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte. En su mayoría son obreros, aunque también haría falta fomentar entre todos los ciclistas una mayor cultura sobre el uso adecuado de la bicicleta y las medidas de seguridad necesarias.

Se podría decir que muchos de nosotros terminamos encontrándonos en las mismas rutas que hemos trazado por nuestra cuenta, buscando aquellas que consideramos más seguras y rápidas.

He sido testigo, como voluntario del Staff de Urban Cyclist Monclova, de cómo este grupo de ciudadanos se ha esforzado por promover el uso de la bicicleta y difundir las medidas de seguridad recomendadas para practicar ciclismo urbano.

También han ayudado a muchos nuevos ciclistas a salir a ocupar avenidas como el Pape y otros bulevares durante las rodadas por la ciudad de los jueves, a las 8:00 p.m. En ellas se transita en grupo, en un ambiente de convivencia y familiar.

También he visto ciclistas que salen solos otros días y que respetan las reglas de tránsito, al mismo tiempo que buscan ser respetados por los automovilistas. Yo mismo lo hago y sé que hace falta un espacio más seguro para quienes utilizamos la bicicleta.

Pero sería importante que el proyecto no terminara simplemente con la construcción de una ciclovía sobre el Blvd. Madero.

Lo ideal sería crear e interconectar varias rutas que permitieran desplazarse en bicicleta a lo largo y ancho de la ciudad. Entre las posibles conexiones se me ocurren el Río Monclova y las calles Zaragoza e Hidalgo, entre otras.

Un bulevar verde

Por otro lado, quienes no utilizan la bicicleta como método de ejercicio también necesitan espacios adecuados para hacerlo.

Por eso considero necesario crear un corredor familiar y deportivo en esta sección intermedia de la ciudad, un espacio al que muchas personas podríamos tener acceso.

Sería un logro importante transformar el actual camellón de gran parte del Blvd. Madero en un área verde, acompañada de un camino de asfalto que permitiera caminar, trotar, correr o desplazarse en bicicleta.

Suena emocionante pensar que algo así pudiera llegar a concretarse. Sin embargo, también requeriría tomar en cuenta muchos aspectos.

Por ejemplo, sería necesario reducir la velocidad de circulación en determinados puntos y considerar cuidadosamente las secciones destinadas a cruzar de un lado al otro del boulevard. Si finalmente se optara por convertirlo en una vialidad de un solo sentido, habría que prestar especial atención a la seguridad y dar prioridad tanto al ciclista como al peatón.

También estaría el tema del mantenimiento. Una obra de este tipo no debería depender únicamente de una administración municipal; tendría que convertirse en un compromiso permanente de los ciudadanos y de las futuras administraciones.