Hay algo paradójico en el Río Monclova. Una obra que buscaba recuperar este espacio público terminó, con el paso de los años, dependiendo de algo que quizá nunca estuvo completamente resuelto: su mantenimiento y la disponibilidad de agua.

La rehabilitación de este tramo comenzó alrededor de 2019, durante la administración de Alfredo Paredes López. Se construyeron gaviones y pequeñas represas para formar espejos de agua, además de andadores, banquetas, taludes y áreas verdes. La inversión llegó a rondar los 14 millones de pesos. La intención era recuperar el río y convertirlo en un espacio recreativo cercano al Parque Xochipilli.

Hay lugares de Monclova que parecen demasiado pequeños para contener la historia que tienen detrás. El Muro de la Purísima es uno de ellos. Hoy queda solamente una antigua pared de piedra junto a la Alameda. Para quien pasa frente a ella puede parecer apenas un fragmento de una construcción desaparecida. Pero ese muro es uno de los vestigios más antiguos de la ciudad y está relacionado con uno de los primeros asentamientos españoles permanentes en lo que hoy conocemos como Monclova.

Hay lugares de Monclova que parecen guardar más historia de la que se alcanza a ver a simple vista. Uno de ellos es la Cueva de los Indios, un sitio rodeado de relatos, recuerdos de antiguos habitantes y una pregunta que se ha repetido durante generaciones:

¿Existe realmente un túnel que conecta la cueva con la Loma de la Bartola?

La respuesta, por ahora, es más interesante que un simple sí o no.

Este 14 de agosto, el Museo Pape celebra 49 años de historia, casi medio siglo de abrir sus puertas al arte, la cultura y la educación en Monclova. Una institución que, con el paso de las décadas, se convirtió en mucho más que un museo: es parte de la memoria y de la identidad cultural de nuestra ciudad.